Foto: Carlos Gardel en 1933 . Fotografía de José María Silva Fernández.
Sábados y domingos cuando estaba en casa, durante su descanso semanal de trabajador en uno de los frigoríficos del barrio, mi padre que aunque no tuviera que salir temprano en la mañana rumbo a Puntas de Sayago, se levantaba y en su rutina diaria, mateaba.
Era durante los fines de semana cuando aprovechaba, si era locatario o jugaba en algún barrio cercano, a ir a ver al club del que era hincha, el club blanco y celeste. De niños nos llevaba, disfrutábamos, aunque el resultado no fuera favorable.
En la casa, sentado con su mate amargo, escuchaba la radio, fundamentalmente en las horas pares, cuando en Radio Clarín cantaba Carlos Gardel. A veces, algún comentario al final del tema….”como canta”. Lo decía así como si Gardel estuviese vivo.
Ya es conocido que el grupo artístico integrado por el cantante y sus guitarristas , todos eximios intérpretes-el con su voz y su estilo insuperables y los músicos con su virtuosismo- ,murieron en el aeropuerto de Medellín, Colombia.
Cuantos años….noventa. ¿Muchos verdad?. Y allí están sus interpretaciones, las melodías de tantos y tantos temas .
Independientemente de la polémica sobre la vigencia o no del tango, de que si pasó o no de moda , de que si es algo anticuado, la voz e interpretación de Carlos Gardel sobresale y mucho por encima de todo eso.
Jorge Choncho Lazaroff escribió y leyó un trabajo “Sobre Gardel” en el Paraninfo de la Universidad de la República el 24 de junio de 1985. El Departamento de Extensiòn Universitaria organizó en el Paraninfo un homenaje en ocasión de los cincuenta años de la muerte del cantante , una mesa redonda en la que participaron José Luis Guerra, Jorge Lazaroff, Nelly Pacheco , Daniel Vidart y Coriùn Aharonián como moderador.
En un pasaje de su trabajo, Lazaroff escribe: Gardel es uno de los fundadores de una tradición sí, es cierto, pero de una tradición de apuesta, de una tradición de renovación, de una tradición de trabajo durísimo , con una flecha muy puntiaguda hacia adelante, hacia adelante. Mejor dicho una flecha “hacia”.
Si la función del creador, como dicen, es ir pautando la cultura del mañana, Don Carlos lo demuestra abiertamente.
Otra gran cosa que me asombra es la regularidad de su trabajo. Muchas veces, al analizar y escuchar atentamente sus discos, pienso: “Pero este fenómeno tiene que respirar mal en algún momento , tiene que hacer un fraseo que no quede bien , tiene que hacer un final que no me convenza , tiene que embarrarla cuando pasa de un registro a otro, tiene que desafinar entre comillas , tiene que dar un clima que hace algo que le quede muy feo”.
Esto es apenas una parte de lo que Jorge Lazarof, músico, compositor, intérprete, y docente escribió sobre quien falleciera trágicamente un día como el de hoy. El texto completo aparece en el libro Jorge Lazaroff Escritos, editado por Tacuabé en 2014, con compilación y bibliografía de Graciela Paraskevaídis.

