Quienes viven en Las Piedras, Canelones, al recorrer a diario la ciudad se siguen sorprendiendo sobre algunas de las consecuencias que han dejado las obras para el tren de UPM, encargadas por el gobierno a un consorcio privado. En esta misma página web de CX 36 se han publicado con sus fotografías correspondientes, las notas enviadas por los vecinos. Deterioro de las calles que ya habían sido reparadas con costo que eso implica, eliminación de espacios púbicos construidos en homenaje a destacados hombre que vivieron en la zona, etc.
La obra para el ferrocarril, es decir el tendido de las vías, podría estar bien hecho, salvo el trazado en zona metropolitana. Lo que es indefendible es la obra civil adyacente. En este caso la referencia es la construcción de corredores de cemento en forma paralela a las vías sin destino comprensible. De unos seis metros de ancho por una cuadra de largo. Y son varios. Fueron utilizados como lugar de vivienda precaria por personas en situación de calle, hasta el desalojo llevado a cabo por la Intendencia de Canelones. Cuántas preguntas surgen de sólo ver estas construcciones que afean la zona céntrica de la ciudad. Cuántas situaciones quedaron ocultas con la confidencialidad del contrato entre el Estado uruguayo y la empresa.

