La presidenta encargada Delcy Rodríguez encabezó la ceremonia donde se rindió homenaje a soldados y civiles caídos, así como a efectivos heridos en defensa de la patria.
La presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó este jueves una solemne ceremonia de ascensos y condecoraciones en el Monumento Ecléctico de la Academia Militar de la Guardia Nacional Bolivariana (AMGNB).
El acto tuvo como propósito honrar la memoria y el sacrificio de los soldados patriotas y ciudadanos que ofrendaron su vida en combate, así como de los efectivos heridos durante la defensa de la patria el pasado 3 de enero durante la agresión de Estados Unidos.
Durante la actividad se entregaron ofrendas de honor, presillas y condecoraciones post mórtem a los familiares de oficiales y tropas profesionales que perdieron la vida en cumplimiento de su juramento. El homenaje incluyó a efectivos militares de diversos rangos y ciudadanos civiles víctimas de la agresión.
Asimismo, se otorgaron ascensos y condecoraciones —entre ellas la Cruz del Ejército y de la Aviación en su primera clase— a los efectivos que portan las cicatrices del honor tras resultar heridos en servicio enfrentando a las fuerzas estadounidenses.
El acto rindió tributo además a los 32 combatientes cubanos que ofrendaron sus vidas en defensa de Venezuela, mientras cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior.

La ceremonia contó con la presencia del canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, quien resaltó la unidad de la Revolución Bolivariana y reafirmó el compromiso de ambos gobiernos y pueblos en seguir construyendo un futuro común.
El embajador Jorge Luis Mayo Fernández recibió la ofrenda de honor en representación de los combatientes caídos en defensa del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa, la primera combatiente Cilia Flores.
Según el comunicado oficial de La Habana, los combatientes cubanos cumplieron heroicamente con su deber y cayeron en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos sobre las instalaciones donde se encontraban.
Las fuerzas estadounidenses atacaron bases militares, puertos, aeropuertos, infraestructuras de telecomunicaciones y otros objetivos en la capital y los estados colindantes de Miranda, La Guaira y Aragua, en una acción ampliamente condenada por la comunidad internacional.
Desde Caracas, cuna del Libertador Simón Bolívar, los declaró héroes y heroínas de la patria, extensivo honor que otorgó también a los hermanos cubanos caídos, «hijos de Martí y de Fidel».
«Como un solo pueblo combatieron en defensa frente a la agresión», afirmó Rodríguez, subrayando la unión indestructible entre ambos pueblos.
Dirigiéndose al pueblo de Estados Unidos, sentenció que «el pueblo de Venezuela no merecía esta agresión vil y guerrerista por parte de una potencia nuclear». Calificó el acto como «una mancha en nuestras relaciones y en nuestra historia».
La mandataria reafirmó la dignidad, la independencia y el honor del gobierno y pueblo bolivarianos y destacó que el liderazgo del país mantiene un firme compromiso con la paz, pese a la violencia sufrida.
Asimismo, patentizó el «compromiso inquebrantable» con el regreso a la patria del presidente constitucional, Nicolás Maduro, y de la primera combatiente, Cilia Flores, secuestrados durante la misma agresión.
En honor a la valentía de los caídos, Rodríguez anunció que se ha ordenado la construcción de un monumento que tendrá como propósito recordar permanentemente a quienes «murieron de pie, defendiendo la libertad de la Patria».
La presidenta encargada cerró su intervención con una definición solemne del propósito de las armas en la República: «Las armas son para cuidar a la República, para defender nuestro país, nuestra patria, nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra moral».

