En Mañanas de Radio dialogamos con Nicolás Bonilla, consejero estudiantil de la Facultad de Humanidades y con la profesora Alma Bolón, sobre la resolución de la Facultad de Humanidades (Udelar) de solicitar la ruptura del convenio con la Universidad de Tel Aviv, que ahora pasó al Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad.
Bonilla explicó que el miércoles en una propuesta que venimos trabajando desde hace tiempo, se resolvió revocar el convenio marco que existe vigente desde el año 1985, firmado por el ex rector Samuel Lichtensztejn con la Universidad de Tel Aviv. “Consideramos y así fue planteado en el Consejo en el sentido de entender que la Universidad de Tel Aviv es una institución comprometida en el desarrollo militar, el ejército y la industria armamentística de Israel y por eso, el Consejo de la Facultad consideró unánimemente que la Udelar debe romper ese vínculo y revocar ese convenio, que ahora tiene que ir a discutirse al Consejo Directivo Central” y que será importante que todas las organizaciones universitarias se pronuncien.
Agregó que el convenio está inactivo desde el 2020, pero no revocarlo oficialmente permite que se active en cualquier momento.
Por su parte la profesora Alma Bolón destacó la resolución del miércoles de pedir la revocación del convenio y que eso ha sucedido en un ámbito público, lo que hace que sea “excelente”. Indicó que a pesar de estar inactivo “en cualquier momento cualquier docente puede activarlo amparado en ese convenio marco de 1985 y por otro lado dada la situación actual y lo que sabemos que está haciendo el Estado de Israel no solo en Gaza, sino en Cisjordania y el Líbano, la destrucción de conventos y edificios, el no revocar el convenio funciona como un elemento de propaganda para Israel”. Sostuvo que ellos pueden decir que su universidad es reconocida por 25 universidades de América Latina y puedes ser usado como apoyo y está la amenaza de en cualquier momento ese se active.
También señaló que en más de una instancia “la Universidad ha declarado su condena al genocidio, pero una cosa es condenar al genocidio y otra cosa es dar otro paso y decir no nos quedamos en declaraciones, sino que actuamos en consecuencia”.

