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Decir resistencia y revolución es decir Fidel

Desde este espacio  continuaremos difundiendo las ideas del líder de la revolución cubana, martiano, marxista leninista, revolucionario.  Serán textos extraídos de sus intervenciones en distintos momentos en Cuba y en otros países; de su opinión escrita sobre temas nacionales e internacionales y parte de las innumerables entrevistas realizadas por periodistas de todo el mundo, al conductor de la revolución cubana durante su extensa y fructífera vida

“El imperio tratando de gobernar el planeta, un planeta que es, además, ingobernable”.

Entre los días 23 y 24 de julio de 1992 se realizó en Madrid, la II Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. El tema de la cumbre fue “Creación de nuestros instrumentos operativos que permitan la cultura de cooperación”. En la oportunidad se debatieron cuatro temas principalmente: Concertación política; economía.Integración y cooperación. Educación y modernización, programas de cooperación. Desarrollo social humano, desarrollo sostenible.

En la II Cumbre Iberoamericana participaron 21 jefes de Estado y 2 jefes de gobierno.

El siguiente texto es la intervención del Presidente de Cuba, Fidel Castro Ruz.

Su majestad, Excelencias:

Grandiosa fue la hazaña de Colón, e intrépidos los que fueron capaces de conquistar y colonizar decenas de millones de kilómetros cuadrados de territorio poblado en el hemisferio occidental. Pero también sin precedentes en la historia fueron los ejemplos de resistencia heroica como la de Tenochtitlán, capital de los aztecas, e insuperable la hazaña de los hombres que, con Bolívar a la vanguardia fueron capaces de liberar después todo un continente.

Juntos hemos escrito una dramática y fabulosa historia. Pero no se viaja desde tan lejos para asistir simplemente a una conmemoración por importante que sea. Nos trae aquí la conciencia de que en América Latina nuestra unión no existe todavía, nuestra independencia está por consolidarse y nuestro pleno desarrollo está por realizarse.

Conmemoramos el V Centenario cuando se ha roto el balance de fuerzas en el mundo, cuando conceptos esenciales de la soberanía están cuestionados, cuando surge en el planeta el hegemonismo unipolar.

¿Qué ocurrirá en los próximos quinientos años?.¿Será de nuevo una gran parte de la humanidad sometida a las peores formas de dominación?. ¿Será ignorada, aplastada, absorbida en el orden político , económico y cultural , esta vez no únicamente por el poder que emana de las armas más sofisticadas, sino también por el monopolio  de tecnologías avanzadas, el control absoluto de la economía mundial y el dominio total de los medios de comunicación masiva?. ¿Podrán sus derechos se garantizados por las Naciones Unidas, cuyas funciones han sido usurpadas por un Consejo de Seguridad que hoy es manejado a su antojo por la mayor potencia militar, que impone su política en  el minúsculo grupo de los que ostentan el anacrónico derecho al veto, irritante y antidemocrático privilegio que es indigno de nuestra época?.

Preguntémonos, incluso, si la humanidad podrá sobrevivir a la destrucción del medio ambiente, propiciada por las sociedades de consumo, despilfarradoras y enajenantes. Sociedades que no resuelven los problemas sociales y económicos fundamentales, como quedó demostrado en la opulenta ciudad de Los Angeles, dentro de un país que pretende ser modelo de sistema político y donde la violencia racial es cada vez más brutal, los ricos son cada vez más ricos , los pobres cada vez más pobres y los negros e hispanoamericanos cada vez más discriminados.

Cuando nos reunimos aquí, ese propio país, la mayor potencia militar de la historia, ha proclamado el derecho bárbaro a secuestrar ciudadanos de cualquier nación  en cualquier parte del mundo; el imperio tratando de gobernar el planeta. Un planeta que es, además ingobernable.

Ese mismo imperio, hace más de treinta años , bloquea despiadadamente a Cuba, pequeño país latinoamericano. Ni siquiera los alimentos y medicamentos están excluídos. Se intenta rendir por asfixia económica y hambre a un pueblo que se niega a renunciar a su independencia y a sus ideas; un genocidio, un ultraje a la humanidad.

¿Es éste acaso el nuevo orden mundial?. ¿Es éste el porvenir que espera a cada país que aspire a ser verdaderamente independiente?.

Y para el Tercer Mundo en su conjunto, ¿cuáles son las esperanzas?. Hay en esta época convulsa y confusa quienes decidieron vender su alma aspirando a vivir como en París o en Londres, simplemente cambiando de ideología. Países considerados hasta hace poco como industrializados, reclaman ahora cientos de miles de millones de dólares con el sueño de convertirse en sociedades de consumo, compitiendo por los recursos con los que necesitan de verdad desarrollarse.

Los enormes déficits presupuestarios de la potencia hegemónica succionan medios financieros a la economía mundial.

¿Qué quedará para vencer el subdesarrollo de la inmensa mayoría de los que en América Latina , Africa y Asia, empezaron a ser colonias europeas hace precisamente quinientos años?.

¿Tendrán que vivir acaso de las limosnas y los desperdicios del mundo rico?.

Cualesquiera que fuesen las respuestas a estas interrogantes, a ningún latinoamericano se nos escapa la necesidad histórica, ante todo, de unirnos e integrarnos.

La integración económica y política con América Latina es un objetivo inscripto en las páginas de la Constitución de la República de Cuba.

Divididos, nuestros pueblos no podrán garantizar su independencia , el respeto de los poderosos, el bienestar a que aspiramos y un lugar decoroso en el mundo.

En esta excepcional ocasión deseo saludar al pueblo español, a los valerosos y nobles descendientes de los que lucharon setecientos años por su independencia , y de los que en defensa de la patria derrotaron a los ejércitos , hasta entonces invencibles, de Napoléon.

Agradezco su cálida hospitalidad, y agradezco, de modo especial, como latinoamericano, que pueda hablar aquí hoy en español y no en inglés.

El pueblo cubano se siente heredero de las mejores tradiciones del pueblo español. Nada es imposible para los que luchan.

Nuestro héroe nacional José Martí, hijo de padre y madre españoles, en vísperas del reinicio de la lucha por la independencia , escribió algo que parece concebido para esta ocasión: “Cuba o anda de pedigüeña por el mundo; anda de hermana y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva. Nuestra América no le fallará, porque  ella no falla a América .

Muchas gracias.

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