El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió el lunes 18 en la Casa Blanca con su homólogo de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y con varios líderes europeos para conversar sobre las perspectivas de un acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania.
La agenda de discusión se centró en los resultados que surgieron del encuentro que mantuvo Trump en Alaska el viernes pasado con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante el cual -según dijo entonces el mandatario estadounidense- no se logró un acuerdo para un alto el fuego, pero se hicieron avances.
Entre los líderes europeos que acudieron a la Casa Banca se encontraban el primer ministro británico, Keir Starmer; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el canciller de Alemania, Friedrich Merz; la primera ministra de Italia, Georgia Meloni; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El encuentro se realizó en distintas etapas. Trump se reunió primero con Zelensky y con la delegación ucraniana y, luego, ampliaron el encuentro para incluir a los líderes europeos.
Estas son algunas de las conclusiones de la reunión multilateral de este lunes en la Casa Blanca.
Trump prepara una reunión entre Putin y Zelensky
Trump dijo este lunes que durante su conversación telefónica con Putin se discutió la posibilidad de que se celebre una reunión entre el mandatario ruso y Zelensky.
«Al concluir las reuniones, llamé al presidente Putin e inicié los preparativos para una reunión, en un lugar por determinar, entre el presidente Putin y el presidente Zelensky», escribió Trump en un mensaje en Truth Social.
«Después de esa reunión, tendremos un Trilat, en el que participarían los dos presidentes y yo», aseguró.
El Kremlin confirmó después que se había producido la llamada, que el asesor de Putin, Yuri Ushakov, describió como «franca» y «bastante constructiva».
El punto más importante del comunicado del Kremlin es que, según Ushakov, Putin y Trump discutieron «la idea de explorar la posibilidad de elevar el nivel de los representantes de Moscú y Kiev en las conversaciones».
Trump cambia de postura sobre un alto el fuego
Trump también aseguró este lunes que su país trabajará con todos los involucrados para asegurar que haya una paz duradera en caso de que se logre un acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania.
«Vamos a trabajar con Ucrania, vamos a trabajar con todo el mundo» para asegurar que la paz sea «de muy larga duración», dijo el mandatario estadounidense en una breve comparecencia junto al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, antes de que ambos entraran a la reunión privada previa al encuentro con el resto de líderes europeos.
Trump no ha revelado públicamente detalles de lo conversado con Putin el pasado viernes en su reunión en Alaska, pero algunos cambios en su posición política tras ese encuentro encendieron las alarmas en Kyiv y entre sus socios europeos.
Trump, por ejemplo, había dicho que estaría muy decepcionado si el encuentro de Alaska no terminaba con un acuerdo de cese al fuego -que era un objetivo compartido por Kyiv y por los aliados de la OTAN- e incluso había amenazado con sanciones a Moscú si no accedía.
Sin embargo, Trump no volvió a hablar ni de alto el fuego ni de sanciones tras el encuentro con Putin.
Más aún, Trump dijo este lunes que un cese al fuego no es necesario, abandonando así una posición compartida por Ucrania y por los países de la OTAN.
«Estratégicamente, un cese al fuego podría ser desventajoso para una de las partes», señaló el mandatario.
Con su cambio de postura, colocó a Washington más cerca de Moscú.
Las grandes implicaciones de esta cumbre entre Zelensky y Trump movilizaron a numerosos mandatarios europeos que decidieron a última hora viajar a Washington para participar también en las conversaciones.
«Puede que los líderes europeos se hayan apresurado a Washington aparentemente para proteger al presidente Zelensky y evitar que se repita el altercado de febrero en el Despacho Oval», señaló el correponsal diplomático de la BBC James Landale.
«Pero su verdadero objetivo es impedir que el presidente estadounidense amenace la seguridad europea a largo plazo tras su abrupto cambio de rumbo sobre la mejor manera de poner fin a la guerra en Ucrania».
Citando a funcionarios del viejo continente, el corresponsal de la BBC explicó que el objetivo de los líderes europeos era cambiar la perspectiva de la Casa Blanca sobre dos cuestiones: la idea de que la paz se puede lograr simplemente con que Ucrania ceda el Donbás a Rusia; y la creencia de que lo que está en juego es solamente el futuro de Ucrania y no el de toda Europa.
Trump señaló, antes de entrar a la reunión privada con Zelensky, que Estados Unidos daría «muy buena protección, muy buena seguridad» a Ucrania, en caso de que haya un acuerdo de paz.


