( 14 DE SETIEMBRE DE 1920 – 17 DE MAYO DE 2009)
Escribe: Profesora Ma. Cristina Quiroga Flikowsky
Tercera y última parte.
El conflicto humano se limitó y si bien generalmente la tarea del estudiante o tallerista es considerar la continuidad, producir otro final; eso sería deformar la situación en el cuento cuando la eficacia estuvo en la mantenida tensión y a pesar de la apertura como final abierto. Hubo un ritmo incisivo conducido por los diálogos, mientras los tres personajes se mantienen apretados en la circunstancia amatoria.
Los pocillos, una metáfora: con sus diferentes colores y jugando con las combinaciones, dejará planteada la ambigua situación del matrimonio al quiebre de la comunicación.
El nuevo hombre tendrá que asumir la vida sin desconfianza, para lo cual una “tregua” es el amor. Pero no la felicidad, La Tregua. Mediocridad consciente en el personaje, esa será su tragedia y en su entorno. De repente se cree sobrevivir con la aparición del amor; se arriesga todo y se perderá todo. Se perseguirá un nuevo sentido en la vida, espejo engañoso, porque vuelve el arrebato sorpresivo. En esta novela de 1960, con su estructura de “diario íntimo”, Martín Santomé va registrando (relato en primera persona por lo tanto), los aconteceres de su vida rutinaria junto a la aparición de la felicidad a esa altura de la vida en que se encuentra; a punto de jubilarse. Lo que puede resultar una especie de ficha psicológica. La Tregua será tanto en el trabajo como fuera del mismo y también con la familia, en este mundo en el cual la sociedad te amarra en cuerpo y alma al reloj. El paso del tiempo, los compromisos de la persona. Habrá una crisis espiritual basada en la vida real.
Cuando el hijo mayor enferma, Santomé lo visita:
TEXTO
Lunes 24 de junio
…”Yo no sabía de qué hablar. Nunca sé de qué hablar con Esteban. Cualquiera sea el tema que toquemos, es fatal que terminemos discutiendo. Me preguntó cómo marchaba mi jubilación…
…”Nunca hablamos”. “Debe ser que tanto vos como yo andamos siempre ocupados”. … “¿de veras tenés mucho que hacer en tu oficina?”… “¿Qué querés decir? Que los empleados públicos somos todos unos vagos? … solamente ustedes, los notables empleados de comercio, tienen el privilegio de ser eficaces y trabajadores”…”Estás susceptible como una solterona. O tenés una cola de paja grande como una casa”.
“…
Esta narración sirve para reflejar la búsqueda de un sentido para la vida, la vida consciente, porque Santomé es consciente y quiere reflexionar. Ha seguido un ritmo desde su juventud hasta la madurez. En su viudez está desolado y en la determinación ética de la conducta asumida, la supervivencia del hombre se conmociona con el momento de amor, breve tregua. Es necesario conocer el corazón humano para entender en esta obra especialmente la parte erótica. Dice Santomé:
Sábado 13 de julio
“Ella está a mi lado, dormida. …Quise comparar este cuerpo con mis recuerdos del cuerpo de Isabel, …La desnudez de Isabel era una desnudez total, …El cuerpo de Avellaneda es una desnudez con actitud.
Para quererla a Isabel bastaba con sentirse atraído con su cuerpo. Para quererla a Avellaneda es necesario querer el desnudo más la actitud, ya que ésta es por lo menos la mitad de su atractivo. …yo como ente espiritual, quizá sea hoy un poco mejor que en los días y las noches de Isabel. “…
Y entonces retengo una epístola anterior:
Domingo 30 de junio
…”Y yo quiero reflexionar, medir … esta cosa extraña que me está pasando, reconocer mis propias señales, compensar mi falta de juventud con mi exceso de conciencia…. Quiero verificar el tono de su voz, los matices… la extrema sinceridad hasta el ingenuo disimulo;… su cuerpo… preferí la oscuridad… con tal que sus estremecimientos de vergüenza, de miedo, que sé yo, ,,, cambiaran… en otros estremecimientos… tibios, normales, más propios de la entrega.”
Miércoles 3 de julio
…”En tantos años de oficina, confieso que Avellaneda es mi primer afecto verdadero”. …
Sábado 6 de julio
“Llovió a baldes, después del mediodía…estábamos a dos cuadras del apartamento y decidimos ir a pie…estaba junto a la ventana; mirando llover. Me acerqué, yo también miré cómo llovía. No dijimos nada por un rato. De pronto tuve conciencia de que ese momento, de que esa rebanada de cotidianidad, era el grado máximo de bienestar, era la Dicha”….
Este lenguaje novelesco que no recurre a ninguna fantasía, cuya objetividad de la realidad es muy precisa al decir y describir, nos confiesa un mundo de sexualidad adulta, matizado con una forma de pensarse y pensar las cosas de lo físico con más optimismo presente que pasado. Y todo esto resulta por la existencia de Avellaneda. Y en el después más adelante, “porque morir es la palabra,” …El comportamiento con el lenguaje en los discursos de los personajes, deja clara evidencia del intercambio comunicacional en la vida laboral, familiar y de cuando se juntan los amantes.
Viernes 17 de enero
“Hace casi cuatro meses que no anoto nada. El 23 de setiembre no tuve valor para escribirlo.
El 23 de setiembre, a las tres de la tarde, sonó el teléfono. …”Una mala noticia, señor. Laura falleció esta mañana “…
¿Qué sabe cómo una mala noticia puede destruir el futuro y el rostro y el tacto y el sueño?..
“Por qué no se va a la mierda?.”..”Por qué no se va a la mierda?”…
“Falleció.”…suena tan ridículo, tan frío, tan lejos de Avellaneda, que no puede herirla, no puede destruirla.
“Avellaneda murió, …murió es el derrumbe de la vida, murió viene de adentro, “…”
Este trabajo metalingüístico que ejerce Santomé, lenguaje que usa para hablar del lenguaje, eso es lo que hace Benedetti por boca del personaje, planteando las diferencias entre los verbos fallecer y morir, que a pesar de la sinonimia que los relaciona pero que recibiendo la influencia del contexto afectivo y tono con lo que se transmite la noticia en cuestión, morir sería lo intenso y fallecer un trámite de oficina.
Lunes 3 de febrero
“Ella me daba la mano y no hacía falta más. …Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.”

