Palestinos observan una incursión militar israelíe cerca de Nablus, Cisjordania, el 2 de febrero de 2026/EFE
La ANP alertó que las nuevas medidas en Cisjordania son un “intento manifiesto de Israel de legalizar la expansión de los asentamientos, la confiscación de tierras y la demolición de propiedades palestinas”.
Palestinos observan una incursión militar israelíe cerca de Nablus, Cisjordania, el 2 de febrero de 2026. La UNRWA (agencia de la ONU para los refugiados palestinos) advirtió el 1 de febrero que el territorio es escenario de una “guerra silenciosa” en que la violencia sin precedentes, tanto de militares como de colonos israelíes desde octubre de 2023, ha causado más de 1.000 muertos y miles de palestinos desplazados. Foto: EFE.
Organizaciones y Gobiernos, entre ellos la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que administra varios sectores de Cisjordania, han acusado a Israel de intensificar las acciones para anexarse ese territorio ocupado, luego de que este domingo Tel Aviv aprobara un paquete de medidas que promueve el despojo de tierra palestina.
“La Presidencia palestina denuncia enérgicamente las peligrosas decisiones aprobadas por el gabinete israelí, destinadas a intensificar los intentos de anexión de la Cisjordania ocupada, considerándolas una continuación de la guerra integral que libra el Gobierno israelí contra los palestinos”, dijo la ANP en un comunicado publicado en su perfil en X.
La Autoridad Nacional advirtió que las nuevas medidas son un “intento manifiesto de Israel de legalizar la expansión de los asentamientos, la confiscación de tierras y la demolición de propiedades palestinas, incluso en zonas bajo soberanía palestina”.
Igualmente, denunció que violan todos los acuerdos firmados entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), ignoran el derecho internacional y las resoluciones de legitimidad internacional, y constituyen “una flagrante violación de los Acuerdos de Oslo y el Acuerdo de Hebrón”.
En virtud del Acuerdo de Hebrón, de 1997, las fuerzas israelíes no se retiraron completamente de la ciudad, pero aceptaron límites en el control.
Este domingo, el Gobierno de Benjamin Netanyahu aprobó varias medidas para ampliar las competencias israelíes en zonas de Cisjordania bajo administración de la Autoridad Palestina, incluso en el campo civil, lo que choca con los Acuerdos de Oslo.
Entre otros cambios, las medidas dejan sin efecto una ley jordana que impide a las personas no árabes comprar tierras en Cisjordania, una norma que tradicionalmente ha obstaculizado que los colonos israelíes adquirieran inmuebles en ese territorio palestino ocupado por Israel desde 1967.
Hasta ahora, cualquier cambio en las construcciones de la comunidad judía en zona palestina requería la aprobación tanto de las autoridades israelíes como de los organismos municipales de la ANP. Con las medidas aprobadas este domingo, los permisos de planificación y construcción para asentamientos en áreas palestinas atañen solo a la autorización de Israel.
Además, eliminan las normas de confidencialidad de los registros de tierras de Cisjordania, lo cual permite a los compradores identificar a los propietarios palestinos y contactarlos directamente, lo que fomentará el acaparamiento de tierras bajo presión y coerción.
El portavoz de Hamás, Hazem Qassem, afirmó que las decisiones buscan absorber todo el territorio palestino y desplazar por la fuerza a su población. Denunció que Tel Aviv expande su guerra de exterminio y el objetivo final de eliminar la presencia palestina de toda la geografía.
Hamás denunció el paquete de medidas como parte del “plan de anexión general” de Cisjordania y de “limpieza étnica”, llamó a la unidad nacional de los palestinos y les instó a “intensificar la confrontación con la ocupación y sus colonos por todos los medios disponibles, con el fin de frustrar los proyectos de anexión, judaización y desplazamiento”.
Entretanto, el Ministerio de Exteriores jordano condenó “enérgicamente las decisiones y medidas ilegales adoptadas por el Gobierno israelí con el objetivo de imponer la soberanía israelí ilegal, consolidar los asentamientos y establecer una nueva realidad jurídica y administrativa en la Cisjordania ocupada».
El comunicado de las autoridades jordanas señala que la decisión israelí es una “flagrante violación del derecho internacional” y socava las posibilidades de establecer un Estado de Palestina independiente. Subraya, además, que “Israel no tiene soberanía sobre el territorio palestino ocupado”, calificando de “unilateral, ilegal e inválido” el paso dado por Tel Aviv y pidiendo a la Comunidad internacional que “asuma sus responsabilidades legales y morales y obligue a Israel” a cesar “su peligrosa escalada”.
En el comunicado de denuncia contra la nueva avanzada israelí contra la existencia de los palestinos como pueblo, la ANP afirmó que “el pueblo palestino y sus dirigentes legítimos, representados por la Organización para la Liberación de Palestina, continuarán su lucha en defensa de su tierra y derechos, y no permitirán que estos planes se lleven a cabo”.
La Autoridad Nacional recalcó que “el Estado de Palestina se encarnará como un Estado libre, independiente y plenamente soberano en la Franja de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, la capital eterna del Estado de Palestina”.

