Desde Radio 36 Centenario no olvidamos lo que ocurrió, antes, durante y después de la última dictadura cívico militar en Uruguay con cientos de compatriotas que fueron detenidos, torturados, asesinados y desaparecidos.

BAEZ CERCHIARA, Pedro Oclides “Cristóbal”. Murió el 22 de junio de 1971 en Uruguay.
Nació el 10 de noviembre de 1947 en Montevideo. Era estudiante de la Facultad de Derecho y militante del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros (MLN-T).
Recientemente obtenidos los datos, este nombre es leído por primera vez en el año 2012 en el espacio “Recordando a los compañeros” que emite diariamente Radio Centenario.
Es entonces la primera vez que este uruguayo que no ha reclamado, denunciado ni reivindicado lista u organización alguna, sale del anonimato para, desde su muerte, ratificar que nació, vivió y luchó en nuestro país, su país.
Tomado del archivo de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, actualizado el 16 de diciembre de 2016 por el Equipo de Investigación Histórica:
“(…) El 22 de junio de 1971 moría desangrado en la calle Chimborazo, luego de varias horas sin ningún tipo de atención médica, un joven de 23 años, hijo de un obrero del Frigorífico Nacional y de una lavandera. Pedro Oclides Báez Cerchiara estudiaba de día en la Facultad de Derecho y, en la noche, trabajaba como sereno en una estación de servicio.
Minutos antes de ser asesinado había participado en un “comando del hambre” que asaltó una sucursal de Manzanares para distribuir los alimentos en un “cantegril” cercano.
Pedro era un militante tupamaro y un frenteamplista de la primera hora que entregó su vida por una sociedad democrática en la que los intereses de la nación se impusieran a los intereses del imperio y los del pueblo a los de la oligarquía. Los tiempos de Pacheco eran de represión, de asesinato de estudiantes desarmados en la calle como Líber Arce, Susana Pintos, Hugo de los Santos y Heber Nieto. Eran tiempos del Escuadrón de la Muerte, que asesinara a Ibero Gutiérrez y Héctor Castagneto, entre tantos otros. Eran tiempos de torturas a los luchadores sociales, de militarización de los sindicatos y de largas detenciones de estudiantes y trabajadores bajo las medidas prontas de seguridad”.

