Vienen luchando
desde el fondo
de la historia.
Desde las entrañas
de sus heroicas
madres.
Sus juegos
entre bombas
y escombros.
Su educación
en escuelas
destrozadas.
Aprendieron el alfabeto
de la guerra
y su abecedario
se gravó
en sus memorias.
Pero no son los hijos
de la muerte
sino los heroicos
hijos de la vida,
instalados
en las cumbres
de la gloria.
Alción, junio de 2026.

