Fue en el año 2016 cuando en el organismo de Julio de Los Santos -que en ese año vivía y trabajaba en Arrozal 33- se empezaron a manifestar los primeros síntomas de que algo andaba mal. Luego se comprobó que su salud se deterioró de tal manera que quedó imposibilitado de realizar cualquier trabajo.
El contacto directo con pesticidas utilizados en la empresa y que también se encontraba en las máquinas que Julio reparaba – sin que se le proporcionara protección alguna- es la causa que después de innumerables estudios realizados en el Banco de Seguros del Estados-BSE- y en el hospital universitario, el coordinador de la Central de Servicios médicos del BSE y médico internista Dr.Carlos Oehninger, detectara que el trabajador era portador de enfermedad pulmonar –fibrosis y neumonitis de hipersensibilidad -por exposición a agrotóxicos químicos y polvo orgánicos. Entre otras sustancias empleadas en la producción arrocera- una en la que más sustancias químicas se emplean – se encuentra el glifosato.
Pasan los años y las nefastas consecuencias de esas prácticas productivas siguen siendo motivo de denuncia.
Un estudio científico publicado en julio de 2026 detectó residuos de glifosato en 8 de 12 alimentos de la canasta de emergencia de la Intendencia de Maldonado.
En seis de esas muestras, las concentraciones superaron los límites máximos permitidos por normativas internacionales. El estudio “Presencia de glifosato en alimentos distribuidos a través de programas sociales destinados a poblaciones vulnerables en Perú y Uruguay”, publicado en el mes de julio ppdo., en la revista científica Salud Colectiva, fue elaborado por los investigadores uruguayos Susana Ramírez del Departamento de Antropología, Filosofía y Trabajo Social de la Universidad Rovira i Virgili, España y Claudio Martínez, Docente de la Facultad de Ciencias de la Udelar.
En el caso de Uruguay se analizaron 12 productos de la canasta social de la Intendencia de Maldonado.
Se halló glifosato en 8 alimentos, incluyendo harinas, legumbres y lácteos, superando la mitad de ellos los límites internacionales de seguridad.
La investigación reporta la presencia de altísimos niveles del herbicida glifosato en fideos, lentejas, arroz, polenta, leche en polvo y avena laminada de Uruguay y en leche en polvo, galletas de trigo, pavo en lata y maíz de Perú.

