Mensaje de la Flotilla Global Sumud-Uruguay

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Ignacio Lopes

La Nakba no es un recuerdo. No es una página cerrada en los libros de historia. La Nakba empezó en 1948 con aldeas arrasadas, familias expulsadas, vidas desaparecidas para siempre. Y continúa hoy, en este preciso instante, con un genocidio televisado, con hambre impuesta como arma de guerra, con presos y presas palestinas torturados, muchos de ellos sin juicio, con una ocupación que no deja de devorar tierras, humanidad y futuro.

Lo que vemos en Gaza es la aceleración brutal de esa misma limpieza étnica que el mundo se acostumbró a tolerar. Por eso existe una Flotilla de la Resistencia.

La Corte Internacional de Justicia y la ONU exigen a los Estados que rompan el bloqueo ilegal, que garanticen corredores humanitarios, que prevengan el genocidio. Pero los gobiernos no lo hacen: comercian, venden armas, estrechan manos y miran hacia otro lado. Esa es la complicidad. Y ante esa complicidad, las personas de a pie nos organizamos. No pedimos permiso, porque la legalidad internacional ya nos respalda.

La Flotilla por mar y el convoy por tierra son la respuesta de personas comunes que se niegan a ser cómplices cuando sus gobiernos deciden abandonar al pueblo palestino. En nuestro país, está respuesta colectiva surge desde lo profundo de nuestro pueblo y clase trabajadora, forman parte de ella Ana Zugarramurdi, Daniela Lopes, Genaro Sloth, Jorge Vignolo y Matías Alvarez. Pero no nos enfrentamos sólo a un régimen de apartheid. También nos enfrenta la indiferencia activa, como la del gobierno uruguayo, y la complicidad descarada de otros gobiernos.

Nuestros compañeros fueron secuestrados en aguas internacionales por el régimen sionista, y luego entregados en custodia del gobierno griego. Ninguno de estos gobiernos informó la detención, no supimos de ellos ni donde estaban hasta muchas horas después.

El Estado uruguayo, que debía protegerlos, los dejó vulnerables en el medio del Mediterráneo y en Grecia, sin comunicación, sin abrigo, plata, ni alimento, porque todo les fue robado por el terrorista de Israel. Y hoy, mientras hablamos, Israel vuelve a mentir. Como ya hizo antes de la masacre del Mavi Marmara, despliega su maquinaria propagandística para fabricar consenso y justificar el uso de fuerza letal contra civiles desarmados.

Dicen que somos violentos, que tenemos vínculos terroristas, que ellos son las víctimas. Es la misma estrategia de siempre: culpar a quienes llevan médicos, periodistas y humanitarios para ocultar que los únicos criminales son ellos. No los vamos a dejar escribir ese guión. Denunciamos sus mentiras antes de que actúen. Estamos documentando todo. Sus comandos, sus rostros, sus órdenes, serán prueba en tribunales internacionales. Ya hay órdenes de arresto contra 37 altos funcionarios en España, Italia y Turquía.

El mundo sabe que el bloqueo no es seguridad: es herramienta de genocidio, ocupación y limpieza étnica. Y cada país que detenga esta ayuda será cómplice de esos crímenes. Pero la misión no se detiene. Porque la solidaridad no se secuestra ni se deporta. La Flotilla partió ayer nuevamente desde Turquía con rumbo a Gaza. El convoy viaja con esa misma bandera por tierra, trasladando incluso más ayuda humanitaria de la que pudimos llevar por mar. Los barcos nos los frenan, pero las convicciones avanzan por todas las rutas que hagan falta. Mientras haya bloqueo, habrá flotilla. Mientras haya asedio, habrá convoyes. Y mientras haya un solo palestino o palestina sin libertad, acá va a haber un pueblo movilizado para conquistarla.

Hoy, acá, decimos fuerte: ¡¡No nos vamos a callar, no nos van a parar!! Exigimos que el gobierno uruguayo cumpla con el rol de amparo a su gente. Que garantice la integridad de nuestros compañeros ¡¡Que asuma su obligación de defender el derecho internacional!!

Las aguas internacionales no son “territorio de caza» de Israel. Las tierras del mundo no son de injerencia de Israel.

¡Exigimos a todos los gobiernos que garanticen un pasaje seguro a la Flotilla y el Convoy! ¡

¡La flotilla no se toca!! ¡¡El convoy no se detiene!!

Exigimos la ruptura de relaciones con Israel.

¡¡Y seguiremos llevando nuestra solidaridad por mar y por tierra hasta que Palestina sea libre!!