El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, dijo a la diaria que la búsqueda de petróleo “viene comprometida de muy atrás” y destacó que “lo nuevo es que se hará con las máximas garantías ambientales en esta nueva etapa”; las empresas cuestionaron las condiciones establecidas.
El Ministerio de Ambiente (MA) otorgó la autorización ambiental previa a las cuatro empresas que solicitaron la habilitación para realizar sus proyectos de exploración sísmica 3D con miras a obtener datos geológicos que permitan evaluar la oportunidad de posibles perforaciones en busca de petróleo: Searcher Geodata, CGG Services, APA Exploration y PGS.
Según las cuatro resoluciones, a las que accedió la diaria, las empresas, que ya habían firmado contrato con Ancap, están habilitadas a realizar la prospección entre los meses de noviembre y abril en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Uruguay, sobre un área delimitada del lecho marino del océano Atlántico. La actividad se desarrollará a una distancia de entre 150 y 300 kilómetros de la costa y a profundidades de entre 50 y 5.000 metros.
Searcher Geodata explorará un área total de 16.450 km²; CGG Services, 12.900 km²; APA Exploration, 15.876 km², y PGS, 13.873 km². Salvo en el caso de APA, a la que se le concedió la extensión de área pedida, en el caso de las otras tres empresas se autorizó un área de exploración muy inferior a la solicitada (aproximadamente un tercio de lo solicitado). Las empresas habían planteado la prospección en áreas de siete bloques offshore, pero finalmente el gobierno sólo autorizó la exploración en determinadas áreas de los bloques offshore 1 y 4.
“Por los beneficios económicos y sociales que generaría su descubrimiento para el país, la búsqueda de petróleo con sísmica no es lo nuevo, viene comprometida de muy atrás”, señaló a la diaria el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño. Acotó que “lo nuevo es que se hará con las máximas garantías ambientales en esta nueva etapa resuelta con los contratos firmados en la administración anterior”.
En las consideraciones de la resolución se señala que “los impactos acumulativos que podrían resultar de dos o más actividades de prospección han sido precautoriamente contemplados, así como la protección de los sitios prioritarios para la conservación en el área, ya sea porque el proyecto no tendrá interacción con sus componentes o porque se realizará durante un período del año en el que no es de esperar impactos ambientales inadmisibles”. Añade que los impactos ambientales identificados “cuentan con medidas factibles de ser implementadas para ser prevenidos, mitigados o compensados”.
Ortuño destacó que “se duplicaron las medidas de mitigación de protección a la fauna marina”, que se limitó el tiempo para realizar la actividad de prospección, que “se aumentó el control” y que se impuso “compensación económica a la actividad pesquera”.

